Evento verificación huella de carbono - Godoy Cruz
Blog

¿Se puede verificar la huella de carbono de un evento?

Melina Gubilatto
Melina GubilattoAnalista en Comunicaciones
12 de mayo de 202611 min de lectura
verificación huella de carbonoauditoría ambientalISO 14067GHG Protocol

La huella de carbono en eventos no solo se mide: también se puede verificar. En este artículo te explico cómo funciona el proceso, qué herramientas existen y por qué cada vez más organizadores están yendo en esa dirección.

¿Qué significa verificar la huella de carbono en eventos?

Medir no es lo mismo que verificar. Cuando medís la huella de carbono de tu evento, estás calculando cuántas toneladas de CO₂ equivalente generó esa producción, considerando el transporte, la energía, los residuos, la gastronomía y otros datos de actividad.

La verificación agrega un paso más: una tercera parte independiente revisa tu metodología, tus datos y tus resultados, y certifica que el número es correcto.

En el mundo corporativo, eso se conoce como auditoría de huella de carbono, y está regulada internacionalmente por la norma ISO 14064-3. Esta norma establece los principios y requisitos de verificar y validar la huella de carbono de una organización.

Para los eventos, la norma más conocida es la ISO 20121, que establece un sistema de gestión de sostenibilidad aplicable a la organización de eventos en todas sus dimensiones (ambiental, social y económica). Sin embargo, cuando el foco está específicamente en medir la huella de carbono, la referencia es la ISO 14067, que se aplica al reporte de la huella del evento entendido como un producto, expresada en tnCO₂e por participante.

Esta métrica permite asignar la huella de forma individualizada, lo cual resulta especialmente útil para comparar ediciones, fijar objetivos de reducción y comunicar resultados a sponsors y medios con respaldo metodológico.

Medición y verificación de huella de carbono

Los marcos de referencia internacionales: GHG Protocol e ISO 14064

Dos estándares dominan el panorama internacional.

El GHG Protocol, desarrollado por el World Resources Institute (WRI) y el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD), es el marco más utilizado globalmente para cuantificar y gestionar emisiones de gases de efecto invernadero. Clasifica las emisiones en tres alcances:

  • Alcance 1: emisiones directas del evento (generadores, vehículos propios)
  • Alcance 2: emisiones indirectas por consumo eléctrico del predio
  • Alcance 3: todas las demás emisiones de la cadena de valor, incluyendo el transporte de asistentes, la gastronomía y los residuos generados

La norma ISO 14064, por su parte, complementa ese marco con requisitos específicos para la cuantificación, el seguimiento y la verificación de inventarios de GEI a nivel organizacional y de proyecto. Juntos, estos estándares permiten que los datos de un evento sean comparables año tras año y auditables por terceros.

El valor diferencial de usar estos marcos es que habilitan la verificación externa: un proceso de auditoría que confirma que las metodologías de cálculo, los factores de emisión aplicados y la recolección de datos cumplen con los principios de pertinencia, integridad, coherencia y precisión que exigen los mercados globales de sostenibilidad.

Las ecoetiquetas: cuando la sostenibilidad tiene nombre propio

Una de las herramientas más concretas para demostrar que la gestión ambiental de un evento es real son las ecoetiquetas. Se trata de certificaciones otorgadas por organismos especializados que acreditan que un evento, producto o servicio cumple con determinados criterios ambientales.

En el contexto de eventos, una ecoetiqueta puede certificar aspectos como:

  • Gestión de residuos
  • Uso de energías renovables
  • Abastecimiento local de alimentos
  • En casos más avanzados, la medición y compensación de la huella de carbono

Lo importante es que no son autodeclaraciones: existe un proceso de evaluación y un estándar detrás. Las ecoetiquetas le dan a los organizadores una herramienta de diferenciación real.

El marco normativo en Argentina: políticas públicas que van en esa dirección

A nivel local, los gobiernos también están empezando a acompañar esta tendencia, generando marcos regulatorios y reconocimientos oficiales que elevan el estándar de sustentabilidad en la industria de eventos.

El Registro de Eventos Sostenibles de Córdoba

El Registro de Eventos Sostenibles es un programa voluntario de la provincia de Córdoba, destinado a organizadores de eventos públicos que implementen o quieran implementar prácticas sostenibles en sus tres etapas: preproducción, producción y postproducción. El trámite se gestiona a través de la plataforma Ciudadano Digital y requiere presentar un informe del evento con medidas de sostenibilidad documentadas.

Una vez inscripto, el evento es evaluado en 12 variables: huella de carbono, materiales circulares, transición energética, entorno natural, movilidad sostenible, gestión del agua, accesibilidad e inclusión, oferta de alimentos saludables, adquisición de bienes y servicios, alojamiento, comunicación y educación para la sostenibilidad. En función del puntaje obtenido, el evento recibe un Sello de Reconocimiento en cinco categorías: C (en medición), B, B+, A (bajo impacto) y A+ (líder en sostenibilidad).

El sello es emitido por la Secretaría de Ambiente, Economía Circular y Biociudadanía de Córdoba, junto al Ministerio de Infraestructura y la Agencia Córdoba Cultura. Se trata de una certificación oficial que reconoce públicamente el compromiso ambiental del evento y puede ser utilizada como herramienta de comunicación hacia asistentes, sponsors y medios.

El Sello Verde de la Ciudad de Buenos Aires

El Sello Verde Eventos es una certificación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que reconoce a los organizadores de eventos que implementan prácticas de gestión ambiental sostenibles. Es de carácter voluntario y se obtiene a través de un proceso que incluye un autodiagnóstico, la presentación de documentación respaldatoria y una auditoría presencial que verifica el cumplimiento efectivo de los requisitos. Una vez otorgado, tiene vigencia de dos años.

La evaluación se estructura en cinco ejes: agua, energía, residuos, insumos y gestión integral. Cada eje incluye requisitos concretos: contar con puntos de abastecimiento de agua potable y generadores con certificación ambiental, implementar separación de residuos con concientizadores en el predio, eliminar plásticos de un solo uso, fomentar el transporte público y comunicar las acciones de sostenibilidad en redes y pantallas. La profundidad de cumplimiento en cada eje define el nivel de certificación alcanzado.

Un dato clave: dentro del eje de residuos, uno de los requisitos explícitos es calcular la huella de carbono antes y después del evento. Esto convierte al informe técnico de medición de huella en un documento directamente necesario para obtener el Sello Verde, posicionándolo como uno de los principales marcos de certificación ambiental de eventos en Argentina.

El Protocolo Ambiental para Eventos Masivos (Res. 465/2023)

En diciembre de 2023, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación aprobó, mediante la Resolución 465/2023, el Protocolo Ambiental para Eventos Masivos. La herramienta define como evento masivo a toda reunión de más de 600 asistentes e invita a los organizadores a adherir voluntariamente al protocolo para reducir el impacto ambiental antes, durante y después del evento.

Sus ejes de acción incluyen residuos, energía, movilidad sostenible, agua, consumo responsable y comunicación ambiental, con indicadores cualitativos y cuantitativos para monitorear resultados. En conjunto, el protocolo establece un lenguaje común y una hoja de ruta verificable para toda la industria.

El Plan de Acción Climática 2050 de Buenos Aires

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires se comprometió a ser carbono neutral, resiliente e inclusiva para 2050, con una meta intermedia de reducir el 53% de sus emisiones para 2030. Articulado también por la APrA, este plan posiciona a la ciudad entre las más exigentes de América Latina en materia climática.

En ese contexto, los eventos que puedan demostrar una gestión verificada de su huella de carbono se alinean directamente con los objetivos de la jurisdicción y ganan posicionamiento frente a sponsors, organismos públicos y audiencias que cada vez exigen mayor transparencia ambiental.

Cómo se hace en la práctica: los 4 pasos de la verificación

El proceso de verificación de la huella de carbono en eventos generalmente sigue esta secuencia:

1. Definición del alcance

Se define qué fuentes de emisión se incluyen: movilidad de los participantes, energía del predio, gastronomía, residuos, materiales de producción. Esto corresponde a los Alcances 1, 2 y 3 del GHG Protocol.

2. Recopilación de datos

Consumo eléctrico, facturas de combustible, datos de proveedores, registros de residuos. Cuanto más trazables sean los datos, más sólida es la medición.

3. Cálculo de la huella

Se obtiene el total de emisiones y también el resultado por participante, usando factores de emisión reconocidos internacionalmente.

4. Verificación externa

Una auditora independiente revisa el proceso completo y emite una declaración de verificación. El resultado es un informe verificado que puede comunicarse públicamente con respaldo metodológico e institucional.

Los 4 pasos de la verificación de huella de carbono
En Zeroma ya medimos la huella de carbono de festivales como el Lollapalooza Argentina 2026 y en el predio de La Rural siguiendo una metodología verificable, que puede someterse a auditorías de organismos independientes.

¿Por qué importa esto para tu evento?

Verificar la huella de carbono en eventos es una herramienta de gestión, de comunicación y de posicionamiento. Los grandes sponsors empiezan a exigir datos ambientales verificados. Los municipios están generando incentivos para los eventos sostenibles, y las audiencias, sobre todo las más jóvenes, cada vez más distinguen entre quienes declaran sostenibilidad y quienes la demuestran.

La credibilidad es el activo más valioso. Y la credibilidad solo viene de datos reales, auditables y transparentes.

Conclusión

La huella de carbono en eventos se puede medir, y también se puede verificar. Con normas como la ISO 14067 y la ISO 14064, marcos como el GHG Protocol, herramientas como las ecoetiquetas y políticas públicas como el Registro de Eventos Sostenibles de Córdoba o el Protocolo Ambiental para Eventos Masivos.

La verificación por tercera parte le da a los organizadores una credencial real frente a sponsors, gobiernos y audiencias. Y esa credencial es cada vez más valiosa en una industria que está aprendiendo que la sustentabilidad no se declara: se demuestra.

¿Querés medir y verificar la huella de carbono de tu evento?

En Zeroma medimos, gestionamos y verificamos la huella de carbono de eventos con metodología real basada en estándares internacionales. Si querés saber por dónde empezar, hablemos.

Siguiente paso

Activá tu evento

Contactanos para activar la acción climática en tu evento.

Activá tu evento →