Los biocombustibles para generadores de eventos, sobre todo HVO (aceite vegetal hidrotratado) y biodiésel B20/B100, son combustibles renovables hechos a partir de aceites y grasas residuales que reemplazan al gasoil fósil sin generar roturas en los grupos electrógenos: mismo generador, misma potencia, hasta 68% menos CO₂e por litro quemado.
Ya dejó de ser una prueba piloto: festivales de más de 80.000 participantes por jornada lo usan hoy como estándar de sus generadores, no como excepción.
Qué son los biocombustibles en eventos y por qué los shows más grandes ya los usan
Un dato que suma credibilidad: buena parte de este biocombustible sale del Aceite Vegetal Usado (AVU), el aceite de cocina que ya cumplió su función en una casa, un restaurante o un comedor. Es lo que se conoce como biocombustible de segunda generación: no compite con tierra de cultivo ni con alimentos, a diferencia del biodiésel de primera generación hecho con aceite virgen de soja o palma, sino que reutiliza un residuo fomentando la economía circular. En Argentina ya hay circuitos de recolección de AVU en universidades, comedores y el sector gastronómico que alimentan justamente esta cadena de biocombustible de segunda generación.
Por qué la energía es la palanca que un productor de eventos sí puede mover
Según el AGF Annual Festival Sustainability Insights 2024, que evaluó 40 festivales en 16 países, el traslado del público sigue siendo la fuente más grande de emisiones de un evento (entre 35% y 94% del total, según escala y ubicación), pero es la parte que el organizador controla menos: depende de cómo llega cada asistente. La energía es distinta: es 100% operativa. El mismo informe encontró que en 2024 el 72% de los festivales seguía usando generadores, pero ya el 20% funcionaba enteramente con HVO, y el patrón es claro: los festivales grandes que usan generadores ya migraron en su mayoría a HVO, mientras el gasoil sigue siendo la opción dominante en eventos chicos y medianos. Cuanto más grande el show, más pesa reemplazar el combustible del generador, y menos excusa hay para no hacerlo.
Nuestra propia base de ZeromaLab lo confirma: en los eventos argentinos que medimos con datos completos de combustible y electricidad, la energía representó hasta 45% de la huella de los proveedores según el evento, siempre entre las categorías más pesadas después de comida y residuos. Confirma lo mismo que el informe global: la energía es de las variables más grandes que un organizador controla de forma directa.
Caso 1: Glastonbury (Reino Unido): 210.000 personas, generadores sin gasoil fósil
Glastonbury reúne unas 210.000 personas en las 364 hectáreas de Worthy Farm, Somerset, a lo largo de cinco días. Desde 2019, Aggreko, proveedor exclusivo de energía del festival desde 2007, empezó a alimentar sus generadores con HVO hecho 100% a partir de aceites vegetales usados y grasas residuales: un combustible “drop-in” que no requiere modificar el equipo. El cambio, sobre una potencia total de 25 MW, ahorra más de 200 toneladas de CO₂ durante el festival, mejora un 5% la eficiencia de generación frente al gasoil, y equivale a sacar de circulación 45 autos familiares por un año. Glastonbury fue de los primeros festivales masivos del mundo en tomar esta decisión a esa escala, y hoy la mantiene como estándar en toda la operación, incluido el escenario principal, el Pyramid Stage.
Fuente: Biofuels International Magazine.
Caso 2: Tomorrowland (Bélgica): 400.000 personas en dos fines de semana, cero fósiles en el predio
Tomorrowland reúne 400.000 personas en De Schorre, Boom, repartidas en dos fines de semana cada verano (200.000 por fin de semana). Desde 2025, toda la operación y maquinaria en el predio funciona 100% con HVO100, con el apoyo de Comfort Energy: un corte total de combustibles fósiles en sitio, con una reducción estimada de 80% a 90% en las emisiones de CO₂ frente al gasoil convencional. En 2025, el 52% del festival ya estaba conectado a la red eléctrica fija local, conexión que se mantiene en 2026, mientras el festival desarrolla un plan de energía de más largo plazo que combina solar, baterías y red. Es el mismo festival que hace de la movilidad del público, más del 70% de su huella, su próximo foco, con combustible de aviación sustentable en sus vuelos chárter.
Fuente: Love Tomorrow (Tomorrowland).
Caso 3: Rock in Rio Lisboa: 100.000 personas por jornada, HVO en los seis generadores del predio
La edición de Rock in Rio Lisboa reunió 330.000 visitantes en cuatro jornadas en el Parque Tejo (unas 100.000 personas por día), con público de más de 100 países. Galp, sponsor principal del festival, proveyó gasoil renovable 100% (HVO) para los seis generadores diésel que alimentan los escenarios y el predio, con un consumo estimado de 70.000 litros de combustible a lo largo de los cuatro días. Según la propia organización del festival, el reemplazo del gasoil mineral por HVO redujo las emisiones de CO₂ en más de 80% frente a la huella que habían generado los mismos generadores en la edición anterior, sin cambiar un solo equipo.
Fuente: Agricultura e Mar.
Qué significa esto para productoras, venues y municipios en Argentina
El caso más contundente está en Buenos Aires: en las perimetrales del Hipódromo de San Isidro, la producción y la operación con biocombustibles en los generadores durante 3 fechas de evento, con una reducción de más de 4 toneladas de CO₂. Para esa productora, la energía fue el mayor punto de emisiones de todo el evento: ahí es donde tocar el combustible del generador tiene más impacto, el mismo patrón que muestran Glastonbury, Tomorrowland y Rock in Rio a escala global.
Lo que más ayuda a escalar esto es que a los proveedores de esa cadena, el que trae los bines de biodiésel, el que alquila los grupos electrógenos y el que hace el refill, les conviene seguir implementándolo: no les complica la operación y quieren seguir haciéndolo. Cuando el cambio de combustible no le agrega fricción a nadie en la cadena, deja de ser una decisión puntual de un evento y pasa a ser algo que un venue o una productora puede pedir como estándar en cada fecha.
Un obstáculo real que va a aparecer con los grupos electrógenos alquilados: los fabricantes piden que el combustible cumpla una norma EN, la EN 14214 para biodiésel o la EN 15940 para HVO, para no perder la garantía del equipo. La EN 14214 es más restrictiva, ese biodiésel no puede usarse como sustituto directo en equipos pensados para gasoil EN 590, mientras que el HVO bajo EN 15940 sí puede, según la especificación técnica. No cualquier biodiésel sirve: tiene que venir certificado. Ahí Argentina tiene con qué responder, al ser un país exportador de biocombustibles certificados.
Otro caso ya bien documentado: el 4 de julio de 2026, en el Estadio Kempes de Córdoba, se jugó Los Pumas vs. Escocia ante 34.600 personas, un evento con reducción de huella de carbono medido por Zeroma. Se consumieron 600 litros de biodiésel (B20 y B100). Esa mezcla redujo 22,5% las emisiones de la categoría de combustibles operativos frente al escenario de haber usado 100% gasoil fósil, según los factores de emisión del propio informe técnico bajo GHG Protocol / ISO 14064-1:2018. El evento quedó inscripto en el Registro de Eventos Sostenibles de Córdoba, con compensación bajo el Estándar Cordobés de créditos de carbono retirados del CAR.
Para otra productora, venue o municipio que quiera seguir este camino, el primer paso no es cambiar de combustible: es medir. Sin una línea de base de emisiones por generador, no hay forma de demostrar la reducción real ni de evitar el greenwashing de decir “usamos biocombustible” sin números atrás. Es exactamente lo que Zeroma midió antes, durante y después de tocar un solo generador en el Kempes.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el B20 y el B100?
B20 es una mezcla de 20% biodiésel y 80% gasoil fósil; B100 es biodiésel puro, sin mezcla. Ambos se producen por transesterificación de aceites vegetales o grasas animales, y son la variante de biocombustible más disponible en el mercado argentino.
¿En qué se diferencia del HVO que usan Glastonbury o Tomorrowland?
El HVO (aceite vegetal hidrotratado) se produce por un proceso distinto, hidrotratamiento y no transesterificación, y es químicamente idéntico al gasoil convencional, por eso se lo llama “drop-in”: se puede cargar puro, sin mezclar, en cualquier generador diésel existente.
¿Se puede usar en cualquier generador sin modificaciones?
El HVO sí, sin modificar el equipo. El B20 tampoco requiere cambios en la mayoría de los generadores diésel actuales; el B100 puede exigir ajustes o mantenimiento más frecuente según el modelo, por eso conviene validarlo con el proveedor del equipo antes del evento.
¿Cuánto reduce las emisiones frente al gasoil común?
En los casos relevados, entre 70% y 90% de reducción de CO₂e frente al gasoil fósil, según el combustible y la metodología de cálculo de cada evento.
¿Cómo se mide el impacto real de este cambio?
Con una línea de base de consumo y emisiones por generador antes del cambio de combustible (alcance 1, GHG Protocol / ISO 14064-1:2018), y una medición posterior que compare litros consumidos y factor de emisión de cada combustible, no una estimación genérica.
¿Querés medir la energía de tu evento?
ZeromaLab te permite medir, gestionar y comunicar la huella de carbono de tu evento con datos verificados, en tiempo real, incluida la línea de base por generador que hace falta para demostrar la reducción. Si querés saber por dónde empezar, hablemos.

